Marbel Castillo Castro relata que sobre las 4 de la tarde del pasado sábado 6 de junio se encontraba con un grupo de personas realizando actividad física en el campo de softbol del corregimiento cartagenero de Bayunca, hasta que llegó la policía a hacer cumplir la cuarentena y el aislamiento social por la covid-19.

"Estábamos haciendo deporte como todos los días. Llegó la policía a tratar de impedirlo porque estábamos en toque de queda. Nos dirigimos a nuestras casas, y es cuando de repente llega un sargento de la policía de aquí de Bayunca, abriendo la puerta y entrando como si fuera el dueño. Yo respetuosamente le dije que no lo hiciera, que respetara."

Castillo Castro asegura que "el sargento" además de entrar de forma violenta a su vivienda lanzó a su familia una serie de improperios, malas palabras y groserías, lo que califica como abuso policial y falta de respeto.

Me faltó al respeto tratándome de cara de verga, yo lo único que le dije fue que respetara porque él era la ley y debía imponer respeto no miedo

Los ánimos continuaban exaltados, llegaban amigos y curiosos a observar qué ocurría e intercambiaron insultos con un auxiliar de policía que estaba dentro del grupo de uniformados y, fue justo ahí cuando surgió el primer disparo "Fue cuando el señor (sargento) disparó e impactó a mi hija de 10 años con una bala de salva. Yo como padre al verla así me dirigí hacia ellos con rabia, les decía que me pegara a mí y se formó una trifulca. Sin embargo, yo le decía a los pelaos que se calmaran, a todos los que estaban conmigo en el deporte y los policías seguían".

Continúa relatando que, a pesar de que ya había una menor de edad herida, las autoridades seguían disparando y otra bala "le tocó la cara a mi sobrino". Marbel se refiere a Duwer Castillo Pájaro, de 16 años y quien de acuerdo con esta versión también fue víctima del exceso de la fuerza por parte de la policía de Bayunca.

El intercambio de disparos y piedras no cesaban hasta que la manada tomó una de las motos en la que se transportaban los agentes y la partieron.

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"Ellos dejaron una moto, y por la rabia, la gente la partió, me incluyo, pero fue por lo que ellos hicieron. Luego de eso ellos se dirigen otra vez a mi casa nuevamente con vulgaridades, le quitaron el teléfono a mi hermana, ella va a reclamarlo y no aparece, dicen que no lo tienen. Luego vuelven a mi casa con el ESMAD y la llenan de gases lacrimógenos, rompen todos los vidrios de la ventana con mi mamá dentro".

Glendis Pájaro, sobrina de Marbel, indicó a LaChiva.Co que la comunidad al ver que llegó el ESMAD, se atemorizó y entró a sus viviendas, posteriormente los antidisturbios hicieron rondas por todo el corregimiento. "Además, la policía gritaba que iban a quemar la casa".

La menor herida fue trasladada a urgencias del CAP de Bayunca y posteriormente dada de alta. "Esta en casa, pero dice que le duele y llora en todo momento".

LaChiva.Co se comunicó con la Policía Metropolitana de Cartagena para conocer su versión de los hechos, a lo que respondieron a través de su equipo de comunicaciones que están investigando pero que en el procedimiento no hubo heridas de bala "quizá con otro tipo de objeto, pero a bala no. Hay dos policías lesionados y una motocicleta de la policía que resultó con serios daños causados por la turba contra los agentes".

Redacción La Chiva
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