Miguel Valiente Pérez, de 50 años ingresó por urgencias el pasado 27 mayo a la Clínica La Ermita como consecuencia de una cirrosis hepática. De acuerdo con sus familiares también tuvo una isquemia cerebral y murió al día siguiente a las 10 de la mañana, "pero nos avisaron hasta las 4 de la tarde, a pesar de que sus parientes se encontraban en la Clínica", aseguró Arelis Pérez, prima del fallecido.

Sus familiares, además de la pena por su pérdida, tuvieron que vivir un dolor adicional, recibir un cuerpo que no era el de Miguel. A cambio, les entregaron el de una mujer que hasta el momento desconocen. El impacto, más allá del desconsuelo, la familia lo califica como "Un irrespeto".

"Inhumano"

Así describen la odisea que desde entonces pasaron para saber dónde estaba el cuerpo de su familiar, ¿Por qué les entregaron a otra persona? ¿Equivocación?, ¿error?, ¿mala intención? Aún no tienen la respuesta y tampoco entienden por qué de un momento a otro les dijeron que Miguel era "sospechoso de covid". La angustia empeoró.

"La funeraria 'La Fe' fue a buscar el cuerpo y cuando llegaron les entregaron el de una mujer que decía 'covid', lo devolvieron e ingresaron a la UCI, en ese momento vieron que ellos tenían el cuerpo de Miguel allí junto a los contagiados, y él no tenía covid, él no salía de la casa", explicó Arelis, quien añadió que "La funeraria se negó rotundamente a trasladarlo porque en la historia le colocaron posible covid-19, y nos dijeron que la clínica debía corregir eso; llamamos al médico, dijo que nos iba a colaborar pero han pasado tres días diciéndonos 'vengan en la mañana', 'vengan en la tarde'. Nunca salió un médico, no nos dieron la cara, no nos dejaban entrar, no nos daban información. Nunca más lo vimos y un familiar desesperado al ver a la mamá de Miguel, que es una señora mayor, estaba muy afectada, se exaltó y nos echaron a la policía."

"Nos dijeron que no nos preocupáramos, que el cadáver no iba a salir de la morgue y que a las 3 de la tarde nos iban a dar los resultados de la prueba. A las 2:00 p.m. nos llamaron y nos dijeron que viéramos que íbamos a hacer con el cuerpo porque si no lo iban a tener que trasladar a Albornoz como NN. Jugaron con nuestra salud mental y emocional, son indolentes y queremos llevar esta situación hasta las últimas consecuencias", enfatizó la pariente.

Después de días de silencios, incertidumbre y lo descrito por ellos como "engaños", les avisaron que en el transcurso de este sábado 30 de mayo iban a proceder con su cremación, en contra de la voluntad y el dolor aún vivo de sus seres queridos, sin haberlo visto, sin poder despedirse como es debido y en medio de la confusión de no saber por qué en su diagnóstico final apareció como sospechoso de covid-19, cuando ni sus síntomas, historia clínica y motivos de ingreso al centro hospitalario estaban cerca de estar relacionados con este virus.

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"Ellos nos dijeron que la prueba de covid se la realizaron el jueves 28 en la noche, y nos dijeron que el viernes fuéramos a las 10 de mañana a recoger los resultados, luego cambiaron la información y dijeron que hasta ayer viernes 29 fue que enviaron las muestras al laboratorio".

De acuerdo con los lineamientos del Ministerio de Salud, la prueba post mortem debe realizarse máximo seis horas después de la muerte: "Se les realiza la toma de muestra post mortem no invasiva por hisopado nasofaríngeo antes de seis horas post mortem, de lo contrario la muestra no es útil para análisis".

Teniendo en cuenta lo anterior y que la familia asegura que las muestras les fueron tomadas en horas de la noche, y su muerte fue a las 10 de la mañana, las seis horas estipuladas por las autoridades sanitarias del orden nacional para que la prueba sea efectiva ya habrían pasado por lo que la incertidumbre de si en verdad fue tomada la muestra y si se le realizaron las pruebas de forma oportuna, se suman a la desconfianza de esta familia en la forma como llevaron el proceso de la muerte de Miguel Valiente, pero no siendo suficiente, también denuncian inconsistencias en la historia clínica donde, en la parte posterior aparece que el fallecido tiene 75 años, mientras arriba registra su verdadera edad, 50.

LaChiva.co se comunicó con la directora encargada del Departamento Administrativo Distrital de Salud -Dadis-, Johana Bueno, quien aseguró que se comunicaría con los familiares, "Esto es grave. Ojalá nos hicieran llegar el caso al Dadis para empezar un proceso de investigación urgente y hacerle seguimiento al caso, para así dentro de nuestras competencias actuar, y también hacerlo a través de los entes pertinentes de campo investigativo para esclarecer los hechos".

A este medio llegó el siguiente comunicado, aparentemente remitido desde Clínica La Ermita asegurando que "no hubo cambiazo de cadáveres" porque "ese día no hubo retiro de los mismos por parte de los servicios funerarios en nuestras instalaciones que permitieran una confusión de cuerpos."

De acuerdo con el relato de los familiares, efectivamente no hubo retiro del cuerpo pero sí una confusión previa de la que se percataron, por lo que no se dio el retiro por parte de la funeraria que además llegó al lugar sin los elementos de seguridad adecuados para casos covid. El comunicado no da detalles ni responde a las denuncias realizadas por esta familia, está membretado pero no firmado por algún profesional responsable de este centro asistencial.

Anexamos comunicado:

Redacción La Chiva
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