Así lo expresó el mandatario Venezolano en medio del discurso que dio durante un plan de seguridad al que asistieron altos funcionarios de diferentes sectores de ese país y que fue transmitido por televisión nacional.

El jefe de Estado comentó que la situación a nivel mundial del coronavirus ha ido creciendo, sin embargo, se le vio sereno y seguro de los sistemas de prevención que este país ha implementado para proteger a sus connacionales de una posible llegada del COVID-19, asegurando que cuentan con los recursos y medios para afrontar cualquier eventualidad que pueda producirse.

El presidente puntualizó que se instaló una comisión presidencial para atender el tema que será liderado por Delcy Rodríguez, quien desde 2018 ocupa el cargo de vicepresidente ejecutiva de Venezuela.

Al tiempo Maduro informó que su gobierno está pasando revista de todos los mecanismos de prevención, de los insumos y reactivos con los que cuenta el país.

Ya tenemos un plan para enfrentar este ataque, hay muchos análisis en el mundo ya que demuestran que el coronavirus puede ser una cepa creada para la guerra biológica contra China, ya son muchos los elementos que se ven en el análisis mundial

Afirmó

Finalmente el presidente reiteró la idea de tomarse la situación con tranquilidad pero muy enserio e insistió en alzar la voz y advertir sobre esta emergencia internacional por lo que exclamó, "¡Alerta, que no sea el coronavirus un arma de guerra que se esté utilizando contra la China! y ahora contra los pueblos del mundo en general, Venezuela por eso tiene voz propia para alertar estas cosas".

El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Gebreyesus, precisó con cautela que hasta el momento, el Covid-19 no es tan mortal como otros coronavirus antes registrados, entre ellos el SARS y el MERS, ya que más del 80% de los pacientes presentan síntomas leves y se recuperan.

De acuerdo con la OMS y el mapa del coronavirus ya son más de 83.000 los contagios en más de 50 países del mundo. Recientemente Irán mostró su preocupación por ser el segundo país después de China que más muertos ha dejado el COVID-19 con 34 muertos mientras que el país asiático registra 2788.