La situación cultural en Cartagena parece estar saliéndose de control, actores culturales de la ciudad manifiestan no estar de acuerdo con la gestión que viene desarrollando el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena de Indias –IPCC-, debido a las situaciones que se han presentado por estos días donde han resultado afectados artistas, gestores culturales y funcionarios de ese instituto. Urge entonces una reunión a fin de retomar el dialogo y evitar que las dificultades sean mayores.

No puede ser posible que haya tanta desarticulación entre el IPCC y los actores culturales de la ciudad, considero que con un diálogo mancomunado entre las dos partes se pueden ir resolviendo las dificultades, esto no quiere decir que entonces el instituto va a ser dirigido directamente por el sector cultural, pero de seguro que sí va a permitir un mejor rendimiento, principalmente en la fluidez de la comunicación (realmente ha sido muy difícil establecer comunicación con la nueva administración del IPCC).

El problema principalmente en esta situación ha sido la forma como la directora Saia Vergara y su grupo de asesores han decidido llevar el manejo de la cultura. Después de la victoria que obtuvo William Dau en las pasadas elecciones, los artistas y gestores de la ciudad pensaron que vendrían mejores tiempos para ellos, por lo menos sentirse escuchados y en el peor de los casos lograr que sus propuestas fueran tenidas en cuenta dentro del Plan de desarrollo. Lamentablemente la historia ha sido otra, el IPCC no tuvo en cuenta dentro de esa hoja de ruta plurianual las propuestas que los artistas y gestores han desarrollado para el beneficio de la ciudad, lo más indignante es que hemos casi que rogado a Vergara para que abra el espacio al dialogo desde el mes de enero, en ese momento la excusa era que apenas estaban empezando; cuando pasaron los meses esa excusa dejó de funcionar y vinieron las bloqueadas en el WhatsApp por parte de la directora, esto lógicamente con el fin de que ya no le dijeran más nada. Se equivocó, lo que hizo fue despertar a un sector que por décadas ha estado golpeado, olvidado y desfavorecido por la administración pública distrital.

Como consecuencias de la falta de comunicación entre artistas e IPCC, hemos tenido resultados negativos que afectan directamente a los artistas, gestores y a funcionarios públicos. Rechazo total a las amenazas que ha recibido el funcionario Rubén Egea Amador, esta situación particularmente es inédita en la ciudad y vale la pena mencionar que es posible que manos oscuras puedan aprovechar las diferencias que hay entre el IPCC y el sector cultural para intervenir de forma negativa. Hasta la hora de redacción de esta columna, no he conocido qué tipo de amenazas recibió y tampoco por parte de quién. Sin embargo, creo en su buena fe y confío en que todo sea real y no una cortina de humo para silenciarnos, como me han dicho muchos artistas y gestores.

Otra situación y quizás la más delicada que se ha venido presentando en los últimos días es el espionaje y seguimiento en redes sociales. Desde el sector cultural rechazamos rotundamente las acciones de espionaje que se han venido realizando contra artistas de la ciudad que están en oposición al manejo que el IPCC le está dando a la cultura. El compositor sinfónico Francisco Lequerica, ha sido blanco de espionaje, a pesar de tener pruebas ha decidido no publicarlas y más adelante ponerlas a disposición de las autoridades competentes. Por otro lado, el compañero William Hurtado (artista escénico y dramaturgo), ha sido atacado en sus redes personales por perfiles falsos que promueven una discusión anormal.

Lo cierto acá, es que en esta situación incómoda por la que atraviesa el arte y la cultura de la ciudad, no ha habido apoyo al sector cultural por parte del alcalde, pese a las múltiples situaciones que se han presentado en lo que va de este año no hemos escuchado un mensaje del mandatario, por lo menos para apagar el incendio, como quien dice: “están en manos de Saia y que sea ella quien se las arregle con ustedes”. Ojalá que esta situación no se salga de control, señor alcalde: le reitero que en su gobierno se depositaron las esperanzas no solo del sector cultural, sino las de toda una ciudad que está cansada de lo mismo y ciertamente lo mismo es lo que estamos recibiendo.

Para terminar, es prudente mencionar que desde el mes de enero estamos invitando al diálogo a la funcionaria Vergara, estamos sobre el sexto mes y puedo decirles con certeza que no ha habido un diálogo fluido y tampoco una reunión formal que permita conocernos mejor y compartir aportes que beneficien directamente a la ciudad entre las dos partes.

No podemos seguir en esta situación que lo único que hace es entorpecer y afectar de manera directa a los actores culturales de la ciudad y desde luego la operación del Instituto. Hago la invitación a la directora del IPCC para que use el dialogo como herramienta de manejo de esta situación con los artistas y gestores culturales de la ciudad, ella es una servidora y su deber es trabajar en pro de la comunidad, con la comunidad y no en contra de ella.

#MenosAtaquesYMasCultura

Luis Jerez Zurita - Magister en composición musical

@LuisJerez33